Uno de los aspectos más importantes del huerto es el abonado, no todas las plantas necesitas el mismo y al igual que el riego es importante tenerlo controlado. Existen diferentes abonos y fertilizantes que aportarán nutrientes al sustrato de nuestro huerto, con ello conseguiremos plantas más vigorosas y sanas evitando entre otras cosas que las plagas se apoderen de ellas.

Cultivos más exigentes en nutrientes

En ningún cultivo se abandona el abonado, todos necesitan algo a lo largo de su ciclo de vida pero es cierto que existen unas hortalizas que requieren más nutrientes que otras. Son las llamadas solanáceas y engloban a los tomates, pimientos, berenjenas, etc. También las cucurbitáceas, que tienen frutos enormes y son los melones, sandías, calabazas o calabacines.

Tomates bien fertilizados

Otras en cambio no requieren tantos abonados, como son las lechuga, rabanitos, zanahorias o cebollas. Normalmente estas son las que pueden combinarse con las solanáceas al no robarle nutrientes en exceso en los huertos urbanos.

Por este motivo existen fertilizantes adaptados a cada cultivo:

Abonado inicial

Las plantas tienen un ciclo de vida en el cual nacerán, crecerán, darán los frutos, crearán la semilla y morirán. Acorde a cada etapa necesitarán un abonado diferente, incluso habrá etapas que ya no servirá para nada abonar, pero en cambio en otras será imprescindible como en su nacimiento y en la formación de flores y frutos.

El abonado inicial será el más generoso de todos, será la base para el crecimiento de la planta y en esta fase será en la que desarrolle las principales raíces para crecer fuerte y sana.

Un buen abonado inicial permite un crecimiento sano de las plantas

Este abonado de inicio consentirá en poner abonos más fuertes, como compost maduro o humus de lombriz. En los macetohuertos y huertos en cajones o pequeños que no estén en contacto con la tierra será muy importante por no decir básico un buen abonado inicial.

Para el aporte de este abonado, como es en gran cantidad se recomienda quitar un poco de sustrato de tus recipientes e incorporar la misma cantidad de lo quitado de abono. Para los huertos que se encuentren en suelo directamente abonar y remover. Al remover se recomienda en profundidad, levantar toda la tierra posible y mezclar bien.

Abonado de mantenimiento

A continuación de plantar las primeras hortalizas tendrás que abonar de forma periódica tus plantas, no debe ser un día exacto y no pasa nada si se va unos días arriba o abajo pero por norma general suele ser cada 15 días. En este momento entra en juego o que os comentábamos en el punto de arriba sobre la necesidad de cada planta, las solanáceas como el tomate requerirá más cantidad de abonado y otras apenas. Mejor que sobre que falte, pero cuidad porque un exceso puede quemar las raíces, si compras un abono de mantenimiento lee las instrucciones o pregunta las cantidades en tu centro de jardinería. Si utilizas abonos orgánicos no deberías tener tantos problemas.

Los rabanitos apenas necesitan abonado de mantenimiento

Para aportar el abonado de mantenimiento simplemente se deberá incorporar en la capa superficial y mezclar ligeramente con la tierra, no remuevas mucho y no dejes raíces al aire. Con los riegos los nutrientes precipitarán.

Una buena opción para los abonos de mantenimiento son los abonos líquidos, se trata de soluciones concentradas que se diluyen en agua de riego. Por lo general una botella te durará mucho tiempo con resultados muy satisfactorios.

Tipos de abonos

Existen varios tipos de abonos y fertilizantes, los podemos clasificar en dos grupos que su vez pueden ser combinados, se trata de el formato en el que se presentan que pueden ser sólidos o líquidos y el origen siendo orgánicos o químicos.

Los abonos líquidos suelen ser concentrados o formulaciones preparadas para diluir en agua de riego. Normalmente los envases vienen las instrucciones de uso y las cantidades para su optimo uso. Ideales para abonados inmediatos.

Los abonos sólidos vienen en formato de polvo, granulados e incluso de sacos como puede ser el estiércol. Ideales para abonados de larga duración.

Abono Orgánico

El abono orgánico es todo aquel que esta libre de agentes químicos y normalmente deberá llevar un sello de certificación. Su origen es la descomposición de materiales de origen animal (estiercoles), vegetal (restos de cosechas) y restos leñosos e industriales (lodos de depuración).

Haz tu propio abono orgánico

Existe la posibilidad de hacer tu propio abono orgánico y además reciclar gran parte de los residuos orgánicos que producimos en casa y en las tareas cotidianas del huerto.

Cuando cocinamos generamos sobras procedentes de restos de peladuras, también frutas y verduras que se estropean u otros residuos que muchas veces tiramos a la basura pero lo que no sabemos es que si lo dejamos que composten conseguiremos un abono orgánico de alta calidad y rico en nutrientes para nuestras plantas. Si además añadimos todos los residuos de la poda podremos reciclar y aprovechar el resultante para abonar nuestro huerto.

Un error común es pensar que el compostaje en casa genera malos olores, si eso se produce es porque algo se esta haciendo mal. No debería tener malos olores nunca. Si esto sucediera remueve el compost junto con los residuos para que se oxigene.

Compostaje

Para realizar el compostaje casero o en el huerto urbano necesitaremos una compostera o un recipiente donde almacenar los restos que queremos compostar. En el mercado existen soluciones ideales.

Compostaje
Vermicompostaje

Otra opción es generar humus de lombriz, para ello el compostaje lo realizarán las lombrices las cuales alimentaremos con las sobras orgánicas y sus lixiviados serán un potente fertilizante orgánico.

La lombriz californiana es la más utilizada para el vermicompost

Abono Químico

Posiblemente los abonos químicos son los más eficaces al saber perfectamente la dosis de cada elementos que se quiere incorporar. Por ejemplo cuando tenemos carencias en las plantas y nos falta fósforo solo tendremos que buscar en el mercado un abono químico con alta dosis en fósforo para paliar la carencia.

La contrapartida es la corriente del cultivo ecológico que existen hoy en día y las sospechas que tienen estos tipos de abonos sobre el perjuicio de nuestras salud.

¿Como detectar las carencias de nutrientes?

Existen diversidad de nutrientes presentes los cuales son los necesarios para mantener las hortalizas del huerto sanas. Algunas carencias se detectan fácilmente prestando atención al estado de salud de las hojas.

Carencias de nutrientes visibles en las hojas