El sustrato es el terreno donde viven nuestras plantas, una buena tierra con una composición ideal para sus requerimientos nutricionales aporta todo lo necesario para un perfecto desarrollo y para una buena producción de frutos. No dejes de lado este factor porque se trata de un elemento muy importante en nuestro huerto urbano, busca tierras y sustratos de calidad e incorporar abonos y fertilizantes para mantenerlo rico en todos los elementos necesarios para favorecer el crecimiento de nuestras hortalizas.

Lechugas en huerto urbano

Tipo de sustrato

En el mercado encontrarás muchas combinaciones de sustratos con diferentes composiciones, esto es practico sobretodo para pequeños huertos urbanos donde se han confeccionado sustratos ligeros y esponjosos ricos en nutrientes. Su transporte a casa deja de ser pesado y al ser esponjoso retiene bastante la humedad.

Estos sustratos normalmente son una combinación de pelo de coco y humus de lombriz en diferentes porcentajes, incluyendo vermiculita u otras arcillas.

Tierras

Cuando hablamos de tierras nos referimos a los elementos que podemos encontrar en el medio natural y que podemos incorporar a nuestros huertos. Las diferentes tierras aportan caracteristicas a nuestros sustratos de crecimiento de las plantas.

Las turbas son musgos procedentes de turberas en descomposición que aportan mucha esponjosidad al huerto, ideal para huertos en zonas secas ya que retienen muy bien la humedad.

Otra tierra que se puede aportar es la tierra de río que consiste en limos ricos en nutrientes y que aporta fuerza al sustrato. Su aportación fomenta el desarrollo de raíces retiene la humedad.

Algunos agricultores de huertos urbanos recogen tierra de zonas ricas como pueden ser huertas con suelos ricos en nutrientes. Esto es una buena idea siempre y cuanto sepas que no incorporas una plaga a tu huerta.

El tiempo te dará la mejor combinación, sobretodo si tienes una huerta pequeña que te permitirá cambiar el sustrato cada cierto tiempo. Recuerda que siempre tendrás que mezclarlo con un buen abono.

Ver Abonos y Fertilizantes

Las tierras de las huertas son ideales para incorporar en tu huerto urbano

Carencias de nutrientes

Las carencias de nutrientes son el origen de trastornos en las plantas, trastornos como el cambio de color en las hojas, crecimiento insuficiente o malformación de hojas.

Debemos prestar atención al estado de salud de las plantas porque nos indicarán si están faltas de algún nutriente. Se debe tener en cuenta antes de seguir abonando una planta si esta esta siendo atacada por alguna plaga o enfermedad dado que un exceso de fertilizante puede ser perjudicial.

En la siguiente figura se representa de forma gráfica la falta de los principales nutrientes: calcio, hierro, magnesio, potasio, nitrógeno, fósforo o azufre. Los principales y los cuales afectan al mayor número de casos se trata de nitrógeno, calcio o fósforo.

Carencias de nutrientes visibles en las hojas

Remedios caseros para evitar la carencia de nutrientes

Estos son las principales carencias y el remedio más fácil para atajarlo:

  • nitrógeno: aporta humus de lombriz, estiércol maduro o posos de café
  • fósforo: cenizas de madera
  • potasio: infusión de cascara de plátano o patata, también ceniza de madera
  • calcio: cascaras de huevo machacado o triturado
  • hierro: aplicar purin de ortiga
  • magnesio: aporte de estiércol maduro

Existe una alternativa en el mercado que es de origen químico y tiene un resultado excelente dado que aporta directamente los nutrientes. Se trata de los abonos tipo NKP (nitrógeno, fósforo y potasio). Ten en cuenta que esto no es orgánico y deberás controlar las dosis según el vendedor te indique.

Otro aporte a veces imprescindible es el quelato de hierro que aporta sobretodo en terrenos calcáreos donde las plantas ven obstruidas las raíces con la cal y necesitan de este componente para que puedan absorber los demás nutrientes.